Responsabilidad Social del “Ingeniero de Sistemas”

¿Existe la Ingeniería de Sistemas o es un estado mental inducido?

Cierta enciclopedia muy popular en internet[1] define a la ingeniería de sistemas desde un enfoque interdisciplinario que permite  estudiar y comprender la realidad con el objetivo de implementar u optimizar sistemas complejos. Esta definición esta totalmente alejada de la imagen que se tiene en Colombia de nuestros Ingenieros de Sistemas, donde algunas veces se espera, o ellos mismos se proyectan (desde luego exagero…) como un tipo de “autista tecnologico”, clasificado dentro de una subespecie que se alimenta de bytes e integra el destornillador, el teclado, el mouse u otros artilugios como extensiones naturales del cuerpo.

Es necesario tener presente que el campo de acción definido para la Ingeniería de Sistemas en nuestro país, pertenece en el exterior a otras ingenierías. Es muy posible que si nos presentamos en Brasil o Argentina como Ingenieros de Sistemas, inmediatamente aparezca la pregunta: Ingenieros de Sistemas ¿de qué?

Algo de historia – si alguién conoce otra que nos cuente

Esta Ingeniería como la conocemos únicamente existe en Colombia, y aunque esto podría ser motivo de orgullo nacional, porque desde nuestro país se estaría gestando un nuevo campo profesional, la situación es distinta.  El término “Ingeniería de Sistemas” se creó hace varias décadas “sobre la marcha”, para denominar al “especialista” encargado del mantenimiento de los “sistemas” de computo contables u ofimáticos, muy populares desde los años 70 u 80. Por eso mismo se asoció el término de forma natural con todo aquello relativo a hardware, software, bases de datos, sistemas operativos y últimamente con Internet.

Fué también muy común que si un joven estuviera interesado en especializarse en programación, computadores, Internet, o videojuegos, inmediatamente pensara en Ingeniería de Sistemas, sin comprender que para eso no hay que pasar cinco años en una institución de educación superior (hay un montón de casos de éxito que así lo confirman). Más aún, tal vez ese conocimiento no se encuentra en las universidades, ya que existe una tendencia a que los programas académicos evolucionen más lentamente que su entorno, o a que se contaminen -calculadamente- con visiones orientadas hacia procesos de instrucción técnica básica, alejados del conocimiento que realmente se maneja “tras bambalinas”, en las grandes corporaciones tecnologicas, que dictan en última instancia las tendencias del mercado, y de cierta forma nuestro futuro.

¿”Choferes tecnologicos”?

No estoy de ninguna manera en contra de la maravillosa realidad que se encuentra en nuestras universidades, donde es frecuente ver como jóvenes talentos crean proyectos con una base técnica muy fuerte, y un nivel que bien podría ser atractivo para una corporación nativa de Sillicon Valley, muchas veces sin los recursos adecuados y desgraciadamente con una proyección en el tiempo de naturaleza desechable, por carecer de gestión, acompañamiento y visión.

No obstante, ¿que pasará con estos jóvenes cuando la tecnología que manejan se vuelva obsoleta, cuando un talento más jóven con conocimiento técnico más fresco aparezca o cuando su trabajo sea fácilmente realizado por alguna solución automatizada?.

El mensaje que se intenta transmitir es que nuestros expertos y profesionales de áreas afines como “Ingenieros de Sistemas”, Ingenieros Electrónicos, de Software, Programadores, Administradores de Servidores, Webmasters[2], Diseñadores, etc., sean excelentes en su labor profesional, pero trasciendan su estatus de “choféres tecnológicos”, que se erradique cierta discapacidad inversa[3] que ha contaminado nuestro nicho y nos nubla la mente, patrocinando entre otras cosas su propia explotación y muchas veces una desventaja palpable en sus proyectos de vida.

¿Implicaciones políticas o técnicas? – Patrocinadores de nuevos modelos económicos

Conviene comprender que actualmente, las tecnologías que [email protected] manejan tienen tanta relevancia en las organizaciones y sociedades, que su impacto se debería medir más en términos políticos[4] que técnicos. Planteo algunos casos teóricos para ilustrarlo:

  • un programador tiene acceso a un sistema de conteo de votos, y ofrece al mejor postor, “una puerta trasera” a dicho sistema, con el fín acomodar según conveniencias e intereses, de forma transparente y oculta para el público, los resultados.

  • un contratista que confiadamente ofrece una solución de seguridad, a una entidad estatal, pero dicha solución incluye desde su casa matriz en el exterior, características que se activan a solicitud, presionando a dicha entidad para actuar de una u otra forma, según intereses económicos o políticos en juego. El contratista no podría de ninguna manera preveer esto, porque los términos de propiedad intelectual de dicho producto, le impedían conocer como funcionaba en su interior. En esencia compró y vendió una caja negra.

  • crear o eliminar dinero es fácil, ya que en la práctica el dinero es un número almacenado en una base de datos, no debe estar necesariamente respaldado por oro depositado en una bóveda. No es tan ilegal si lo hace una entidad bancaria según sus procesos previamente establecidos, la ley respalda estas acciones. Obviamente un error de seguridad en estos sistemas nunca sería conocido por el público

  • elevar de forma desmedida por razones comerciales, los costos de acceso a tecnologías, separando de paso a la sociedad en grupos élite que acceden a sus beneficios y masas retrasadas que sólo las conocen por publicidad o “piratería”.

  • podría seguir citando otras muchas situaciones parecidas, que afectan de forma casi perversa nuestra sociedad y lo que damos por establecido. Obviamente la intención no es caer en planteamientos paranoicos de ningún tipo[5].

Es por esto conveniente y hasta necesario, que todo el conocimiento involucrado en este tipo de tecnologías, sea abierto, público, y libre. Esto no arriesga para nada la economía que existe alrededor de ellas. Lo que si cambia radicalmente, es el modelo económico utilizado.

Lo ilustro con otro ejemplo teórico exagerado: las leyes de Newton que se encuentran en cualquier biblioteca escolar, permiten enviar un satelite al espacio. Usted no cobraría por utilizarlas, ni por leerlas, hoy en día pertenecen a la humanidad, cualquier ser humano lo suficientemente dotado, podría “hasta mejorarlas” sin pedir permiso a nadie. Lo que sí se debería cobrar es el trabajo involucrado en su aplicación, con el objeto de poner el satelite en órbita.

Los ingenieros y especialistas de estas áreas deberían estar concientes de las implicaciones de su trabajo. Ellos pueden manipular el sistema nervioso de la organizaciones y hasta de las sociedades. Su poder no se limita únicamente a problemas informáticos de seguridad, ellos pueden crear herramientas o implementar tecnologías que generan un cambio de realidades,  sin depender de políticos de turno, o grupos económicos poderosos, y pueden hacerlo de una forma casí anónima, no necesitan convertirse en activistas tipo Green Peace, aunque algunos lo hacen.

Lo anterior es especialmente cierto si nos enfocamos en proyectos basados en software, ya que para crear dichos productos lo que realmente se necesita es estar dispuesto a “quemar pestañas”, a utilizar las neuronas arriesgandose a ser creativo. Es posible que nunca antes en la historia, se haya tenido una oportunidad tan palpable de crear riqueza y manipular realidades simplemente con ideas.

Algunos ejemplos conocidos de nuevas realidades que puede propiciar ingenieros y especialistas del área

Hace 10 años para aparecer o anunciarse en un medio de comunicación masivo, como la radio o la televisión se dependía de la disponibilidad de recursos significativos o de una red de contactos de muy alto nivel. Actualmente es muy común que medios como blogs, canales de vídeos, foros, u otros recursos similares, con una naturaleza 100% digital, manejen niveles de audiencia de igual tamaño o superior a los alcanzados por contenidos presentados en medios tradicionales. Cualquier persona, sin gastar un centavo puede iniciar un medio alternativo de este tipo, y si lo organiza de tal forma que los mismos visitantes creen y estructuren el contenido, no es descabellado superar a una casa editorial o un sistema de noticias con periodistas y escritores de planta.

Lo interesante es que la naturaleza de este tipo de contenidos no tiene porque subordinarse a los grupos económicos que controlan los medios tradicionales, esto permitiria mostrar la realidad tal cual como es. Es por eso que existe tanta preocupación, con la adopción en nuestro país de leyes tipo Sinde/Hadopi, que disfrazando o utilizando como disculpa temas de propiedad intelectual y piratería, legalizan la censura, atacando la libertad de expresión y acabando con esta oportunidad. Me refiero a la conocida Ley Lleras. Estas iniciativas lo único que favorecen es la creación de sociedades orwellianas[6].

Otro tema de tantos en la misma linea, es el de la industria musical. Si las  empresas tradicionales no cambian su modelo de negocio, están destinadas a desaparecer, sin importar su tamaño y capital. Esto se debe a la popularización de alternativas técnicas para la creación, edición, y distribución de contenidos digitales. Dicha industria sigue viendo a la piratería como un enemigo, sin comprender que es más bien el síntoma de que el su mundo ha cambiado, mantienen una visión analógica de hace más de treinta años. Si despertaran, se darían cuenta que en la era digital, la piratería es una estrategia de marketing extremadamente barata, con una  naturaleza vírica, y que el negocio no es vender copias físicas de contenidos, sino experiencias y el placer de pertenecer a nuevas tribus, nichos, o comunidades.

Uno de tantos pelígros – El oscurantismo digital

Estas nuevas tecnologías no van a acabar con todos los males de la humanidad, es más, puede estar creando un gran peligro a futuro, el de que nuestra época sea caracterizada por un “oscurantismo digital”. Un ejemplo de ello ya lo vivió la Alemania Democrática al desaparecer.

Como ellos tenían una tecnología informática de fabricación propia, de naturaleza cerrada, se perdió una gran cantidad de memoria histórica, no por alguna catástrofe natural o acto terrorista, sino por el simple hecho de que hoy en día no existen las máquinas que lean los antiguos formatos, los medios de almacenamiento fueron destruidos por los hongos, ya que cuando se fabricaron nunca se pensó que eso fuera un problema, y las máquinas que quedan tienen un software que nadie conoce, porque muchos de los ingenieros que las crearon, se jubilaron o ya murieron,  puede que sea más fácil descifrar un petroglifo maya que leer un disquete de la antigua Alemania Oriental.

Por eso se resalta la importancia de los estándares públicos y abiertos, de libre distribución, que entre otras cosas favorecen la creación de una autosuficiencia tecnológica, que caería de perlas para países como el nuestro.

Recomendaciones finales

Sería interesante que nuestros expertos, tengan un componente técnico muy fuerte, formalizado por estándares abiertos y reconocidos. Que dicho conocimiento esté asociado a una pasión interna, que haga parte de un proyecto de vida y no tanto de un interés comercial pasajero, pero integrando una visión de futuro, que les permita aprovechar muy bien la etapa técnica de su vida, y contemple en todas sus acciones y negocios, una conciencia social, casi que política en su trabajo.

Esta comunidad de expertos y profesionales, podrían generar más riqueza para nuestro país que todas nuestras minas de oro. Con el atenuante de que detrás de dicha riqueza viene el dinero, y las oportunidades que ellos mismos necesitan, siendo posible que esto perdure más allá de un par de décadas, porque el oro se acaba, pero el conocimiento y el talento es lo único que se multiplica al repartirlo.

Correcciones y comentarios desde luego son bienvenidos.

Aclaraciones y definiciones involucradas

  1. Aunque la Wikipedia está lejos de ser reconocida como una fuente de conocimiento que pueda citarse en algún escrito medianamente formal (entre otras cosas esto se debe a que es técnicamente muy difícil citar textos que evolucionan a diário), extrañamente logró convertirse en una de las razones principales por las cuales proyectos como Microsoft Encarta[TM] no fueran viables comercialmente. En el momento en que la Wikipedia se cite de forma natural en ese tipo de artículos, es porque estos también evolucionan como un organismo vivo o porque la Wikipedia ha muerto.
  2. Webmaster – técnico web en vía de extinción, debido a que la mejor “página web” es aquella que no tiene webmaster, porque se mantiene y crece gracias al trabajo de sus usuarios. Es una palabra de díficil erradicación.
  3. Lisiados al revés (“discapacidad inversa”). La idea es de cierto filósofo reconocido que no quiero mencionar por evitar clichés. Eso si, tiene tantas interpretaciones como lectores –  “seres humanos a quienes les falta todo, excepto una cosa de la que tienen demasiado – seres humanos que no son más que un gran ojo, o un gran hocico, o un gran estómago, o alguna otra cosa grande, – lisiados al revés los llamo yo. Y cuando yo venía de mi soledad y por vez primera atravesaba este puente: no quería dar crédito a mis ojos, miraba y miraba una y otra vez y acabé por decir: “¡Esto es una oreja!, ¡una sola oreja, tan grande como un hombre!”
  4. comprendemos aqui la política como la gestión del poder y no la relacionamos directamente  con nuestro folclor democrático
  5. no por tener una mente sana y libre de tendencias paranoides, se puede garantizar que no te “estén velando”
  6. la novela 1984 de George Orwell, también existe una película alrededor de la misma. Steve Jobs utilizó su mensaje para promocionar Apple. Incluye la idea de el Gran Hermano, como un ser vigilante del “bienestar” la sociedad. En la película soluciones tecnológicas muy similares a las que hoy existen se utilizan como herramientas de control social. Es responsabilidad de la sociedad civil no fortalecer al Gran Parcero en Colombia.

Un comentario en “Responsabilidad Social del “Ingeniero de Sistemas””

  1. Me confieso un perfecto iliterado en el área de la informática. Seguramente por eso es que, disfruto al máximo todas estas presentaciones y publicaciones sobre lo que en nuestra época (tengo 65 años) era algo que no podiamos conocer, bien por nuestra limitación imaginativa, bien por la metodología para transmitir el conocimiento o bien por la misma ignorancia de nuestros orientadores (padres y docentes). Un HURRA!!!! para esta publicación.
    Seguiré atento….. Un abrazo.
    Germán Ordóñez Pinzón

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