El barrio, atmosfera.

Dimensión sonora: One of these days – Pink Floyd

y una emisora AM en un radio de celador ronco a 80m doblando la esquina, con música popular

Dimensión espacial: Cualquier gran ciudad colombiana de montaña, cerros urbanos, barrios invasión, comunas, la cuadra…

verbenal-hills

Dimensión temporal: Años 80 hacia el presente, preferiblemente horas de la noche.

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En estas calles por la noche las voz de los perros llega lejos y el latir de las personas se convierte en un ruido gris con sabor a cemento. Mientras los de cuatro patas dialogan en el frío, los humanos se domestican entre sí por la mera costumbre de sus rutinas, se huele hasta tarde el traqueteo de la ciudad.

Los postes siempre tienen esa luz fantástica, bien solitaria, medio espacial. Su claridad casi nunca toca el suelo y siempre pasea en el viento que juega con lo que se traiga encima.

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Los cerros son de otro mundo… de día, las casas los arañan en cámara lenta, como en un pesebre medio punk y de noche forman galaxias desconocidas que enboban con su montón de lucesitas. El pasto es de un verde esmog, siempre aparece en los rincones que todos olvidan, aún cuando los perros y los borrachos lo recuerden muy bien para marcar su territorio, da pereza tocarlo.

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Casi siempre se encuentra en cada esquina un lote a medio construir, donde faltan las paredes aparecen lonas o plásticos, donde falta la pintura siempre están los bloques pelados formando un revuelto de texturas y colores según la luz que se digne visitarlos, parece que juegan al arte moderno. Es sagrada costumbre dejar el último piso para terminar, las varillas oxidadas los adornan como si fueran pelos de insecto.

Si no se tiene el placer de seguir la moda del bloque, cemento y la varilla, el plástico reina con su parcero el zinc y la madera recogida. Cada casa es irrepetible, tienen una arquitectura biológica que siempre comienza con algo parecido a una caja. Como las tejas de zinc aman volar, piedras, ladrillos, bloques, zapatos viejos, o balones huerfanos de fútbol las mantienen con los pies en la tierra.

Cuando las calles son despavimentadas, el agua cuenta pequeñas historias de rios, canales e inundaciones en el suelo. Aparecen valles, deltas y desiertos. Los bichos parecen cocodrilos, o hipopotamos de la discovery channel, todos vistos desde el aire… desde el aire de mis hombros.


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